El 46 % de los estadounidenses no tiene ahorros para la jubilación, pero aún no es demasiado tarde para empezar. Aportar a un plan 401k es una forma sencilla de acumular patrimonio y beneficiarse de desgravaciones fiscales. Si hasta ahora has tenido dudas sobre si apuntarte al plan de tu empresa, aquí tienes algunas razones para dar el paso de una vez por todas.
Ahorrar es muy fácil
Los estudios demuestran que las personas ahorran más dinero cuando automatizan el proceso. Por eso, las aportaciones a tu plan 401k se deducen de tu nómina y se invierten antes de que tengas la oportunidad de gastarlas. Puedes optar por que se te deduzca una cantidad concreta en dólares o un porcentaje de tu salario. Optar por un porcentaje puede resultar más ventajoso a largo plazo, ya que, si te suben el sueldo, tus aportaciones aumentarán automáticamente. Lo ideal es aportar entre el 12 % y el 15 %, incluida la aportación equivalente de tu empresa.
Aportación de la empresa = Dinero gratis
Muchas empresas te ayudan a maximizar tus ahorros ofreciéndote igualar una parte de tus aportaciones. Es dinero gratis y estarías loco si no lo aceptaras. Por lo general, aportan 50 céntimos por cada dólar que aportas, hasta un máximo del 6 % de tu salario. Casi dos tercios de los participantes reciben la aportación completa, pero algunos trabajadores se quedan sin ella porque no aportan lo suficiente. No cometas el error de dejar dinero sobre la mesa.
Ahorrarás dinero en tus impuestos
Cada dólar que aportas a tu plan 401k reduce tus ingresos imponibles en la misma cantidad. Por lo tanto, es recomendable aportar todo lo que puedas permitirte. Para 2020, la aportación máxima es de 19 500 dólares. Las personas de 50 años o más tienen un límite de aportación de 26 000 dólares. Otra ventaja de tener un plan 401k es que tu dinero se acumulará con impuestos diferidos hasta que te jubiles. Para entonces, es posible que te encuentres en un tramo impositivo más bajo.
Puedes quedarte con el dinero cuando cambies de trabajo
Es muy probable que no trabajes para una sola empresa durante toda tu carrera profesional. La buena noticia es que el dinero de tu plan 401k sigue siendo tuyo cuando cambias de trabajo. Puedes evitar pagar impuestos y penalizaciones transfiriendo el dinero al plan 401k de tu nueva empresa o a una cuenta IRA. Si intentas retirar el dinero, tendrás que pagar impuestos sobre la distribución a tanto alzado. Además, se te aplicará una penalización del 10 % por retirada anticipada si eres menor de 59 años y medio.
