No hay duda de que tener una tarjeta de crédito puede facilitar los viajes. Desde reducir la necesidad de llevar dinero en efectivo hasta ofrecer una protección esencial al consumidor, las tarjetas de crédito aportan mucho más que simple comodidad a los viajeros.

De hecho, las tarjetas de crédito son tan importantes a la hora de viajar que alquilar un coche o reservar una habitación de hotel puede resultar casi imposible sin ese pequeño trozo de plástico. Tanto si viajas por negocios como por placer, te conviene llevar una tarjeta de crédito en la cartera, pero también tendrás que protegerla para evitar un uso indebido. A continuación te ofrecemos algunas medidas de protección para tu tarjeta de crédito que debes tomar si vas a viajar próximamente.

 

Echa un vistazo a tus cargos recientes

Es muy probable que utilices mucho tu tarjeta de crédito durante las vacaciones o en tu próximo viaje de negocios. Es posible que realices docenas de transacciones en un periodo de tiempo relativamente corto, y el gran volumen de cargos podría dificultar la detección de fraudes.

Antes de salir de casa, haz un resumen de tus cargos actuales y del saldo acumulado, ya sea haciendo una captura de pantalla con el móvil o descargando los datos en una hoja de cálculo en tu ordenador. Así, cuando vuelvas a casa, podrás compararlos fácilmente y estar atento a posibles cargos fraudulentos que puedan haberse producido desde que saliste de casa.

 

Anota el número de teléfono de atención al cliente

Esperemos que todo vaya bien durante tu viaje y que tu tarjeta de crédito permanezca a buen recaudo en tu cartera. Aun así, conviene estar preparado, y eso empieza por anotar el número de atención al cliente de la entidad emisora de la tarjeta.

Tener esa información a mano te facilitará la vida y, posiblemente, te ahorrará gastos en caso de que pierdas o te roben la tarjeta de crédito. Puedes guardar fácilmente el número de teléfono en tu lista de contactos, por si acaso.

 

 

Si puedes, memoriza el número de cuenta

Tener a mano el número de teléfono de atención al cliente te facilitará las cosas si surge algún imprevisto, pero puedes simplificártelas aún más si te aprendes de memoria el número de cuenta. Disponer del número de cuenta en caso de pérdida de la tarjeta agilizará el proceso de sustitución y facilitará mucho la presentación de una alerta por fraude, así que pon a trabajar tu memoria antes de salir de casa.

Si te resulta demasiado difícil memorizar los dieciséis dígitos, al menos graba en tu memoria los cuatro últimos. En la mayoría de los casos, la entidad emisora podrá localizar la cuenta con esa información, sobre todo si además facilitas al agente los cuatro últimos dígitos de tu número de la Seguridad Social.

 

Informa a la entidad emisora de tus planes de viaje

Las entidades emisoras de tarjetas de crédito cuentan con sofisticados algoritmos, todos ellos destinados a detectar actividades fraudulentas y a ponerles fin antes de que puedan perjudicar a sus clientes o a sus resultados económicos. Uno de los aspectos que analizan esos algoritmos es la aparición repentina de cargos procedentes de una nueva ubicación, y por eso es tan importante notificar a la entidad emisora tus próximos planes de viaje.

Si no activas la alerta de viaje en tu tarjeta de crédito, los mismos algoritmos que normalmente te protegerían podrían acabar arruinándote las vacaciones. Seguro que no quieres que te rechacen la tarjeta de crédito en un restaurante de lujo o en el vestíbulo del hotel, así que avisa a la entidad emisora de tu tarjeta de cuándo vas a salir de casa y cuándo tienes previsto volver. Cuando avises a la entidad emisora, asegúrate de incluir:

• La fecha de salida prevista

• La fecha prevista para tu regreso

• Destino(s) de viaje

 

Protege tu tarjeta con una cartera con bloqueo RFID

La última serie de tarjetas de crédito incorpora una serie de medidas de seguridad, todas ellas diseñadas para proteger tanto a los titulares como a los bancos. Por desgracia, los chips integrados en estas nuevas tarjetas de crédito pueden ser manipulados por ladrones ingeniosos, incluso si la tarjeta se guarda en una cartera normal.

Con un lector RFID, los delincuentes expertos en tecnología pueden robar la información de una tarjeta de crédito, y estar en lugares muy concurridos te expone a un mayor riesgo. Si tienes pensado viajar, hazte un favor y protege tu tarjeta de crédito con una cartera con bloqueo RFID. Estas carteras especiales se encuentran fácilmente en el mercado y son económicas, y utilizarlas te puede proporcionar una capa adicional de protección.

 

Plantéate llevarte una tarjeta de crédito de repuesto

Por último, pero no por ello menos importante, es buena idea llevar una tarjeta de crédito de repuesto, que puedas utilizar en caso de emergencia. Llevar una tarjeta de crédito de repuesto guardada en el equipaje de mano o bien protegida en una segunda cartera es un truco que suelen utilizar los viajeros habituales para protegerse durante las vacaciones.

Las mismas precauciones se aplican a esas tarjetas de crédito de reserva. Debes anotar el número de teléfono de atención al cliente antes de salir de casa, activar una alerta de viaje y memorizar la mayor parte posible del número de cuenta. También es importante guardar esa tarjeta de crédito de reserva en una cartera que bloquee las señales RFID, así que haz las maletas con cuidado para protegerte a ti mismo y a tu dinero.

Las tarjetas de crédito ofrecen protecciones fundamentales tanto para quienes viajan por negocios como por placer, pero es importante tomar algunas precauciones básicas. Si tienes planes de viajar en un futuro próximo, las medidas de protección mencionadas anteriormente pueden ayudarte a mantenerte a salvo durante el viaje.

 

 

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