Hoy en día, incluso las personas con buenos trabajos tienen dificultades para llegar a fin de mes. Según la CNBC, el 42 % de quienes ganan seis cifras viven al día. Da igual cuánto ganes, siempre tendrás dificultades si tus hábitos financieros son la raíz del problema. En este momento, probablemente gastes más de lo que ganas, tengas muy pocos ahorros y no tengas un presupuesto. Pero siempre puedes darle la vuelta a la situación.

Crear un calendario de pagos

Si te retrasas en el pago de una factura, te pueden cobrar un recargo por demora, tu puntuación crediticia puede verse afectada y tus tipos de interés pueden subir. Ese no es el tipo de problema que necesitas cuando ya estás pasando por dificultades. Revisa tus facturas para ver qué hay que pagar y cuándo. Anota las fechas de vencimiento en un calendario, junto con las fechas en las que cobras. Esto te facilitará la elaboración de un calendario de pagos, para que nunca más te pases de la fecha de vencimiento.

Encuentra un presupuesto que se adapte a tus necesidades

Puede que ahora mismo la situación te parezca un poco desesperada, pero aún estás a tiempo de mejorarla. Un paso clave para volver a encarrilarte es encontrar un método de elaboración de presupuestos que se adapte a tu estilo de vida. Contar con un presupuesto te facilita la gestión de tu dinero y te ayuda a alcanzar tus objetivos financieros. A continuación te presentamos algunas técnicas populares que pueden resultarte útiles.

  • Sistema de «sobres »: divide tus ingresos en diferentes «sobres» según tus categorías de gasto más habituales. Cuando realices una compra, el dinero debe proceder del «sobre» correspondiente. No puedes tomar dinero prestado de otros «sobres».
  • Regla del 50/30/20: destina el 50 % de tu salario neto a necesidades, el 30 % a caprichos y el 20 % a ahorros o al pago de deudas.
  • Presupuesto de base cero: decide cómo vas a gastar cada céntimo de tus ingresos mensuales (gastos, pagos de deudas y ahorros), de modo que no te quede nada al final del periodo de pago.

Reduce tus gastos

Muchas personas están sin un céntimo porque intentan mantener un estilo de vida que no pueden permitirse. Siendo realistas, solo se necesitan unas pocas cosas para sobrevivir: un lugar donde vivir, comida, agua para beber y ropa para abrigarse. Todo lo que vaya más allá de eso es más un capricho que una necesidad. Revisa tus extractos bancarios y de tarjetas de crédito y decide qué gastos puedes eliminar o reducir. A continuación, ponlo en práctica.

Gana más dinero

Si has hecho números, has hecho sacrificios y aún así no te alcanza, quizá tengas que aguantarte y buscar otro trabajo. Con la nueva economía gig, es fácil encontrar trabajo a tiempo parcial, como conducir para Uber o Lyft, introducir datos desde casa o repartir pedidos para un supermercado o un restaurante. Aunque quizá te repugne la idea de trabajar más, recuerda que solo es algo temporal. Utiliza el dinero extra para ponerte al día con las facturas, saldar tus deudas más rápido o aumentar tus ahorros para tener tranquilidad. Una vez que alcances tu objetivo, podrás decir adiós a tu segundo trabajo.

Aumenta tus ahorros

El veinticinco por ciento de los estadounidenses no tiene ahorros. Eso es mucho menos de lo que recomiendan los expertos, que es entre tres y seis meses de gastos de manutención. Una forma sencilla de aumentar tus ahorros es automatizar el proceso. Puedes configurar transferencias automáticas de tu cuenta corriente a tu cuenta de ahorros. Solo tienes que elegir una cantidad y la fecha en la que quieres que se transfieran los fondos, y ya está.

Presenta tu declaración de la renta de forma rápida y sencilla. Te garantizamos la mayor devolución posible.