A muy poca gente le gusta de verdad presentar la declaración de la renta, y la mayoría solo quiere acabar con ello lo antes posible. Incluso si esperas recibir una devolución, probablemente preferirías estar haciendo cualquier otra cosa.
Ahora que ya casi has terminado con la declaración de la renta, estás deseando pulsar el botón «Presentar mi declaración electrónicamente» y acabar de una vez con todo por otro año más. Es una reacción comprensible cuando se trata del IRS, pero antes de finalizar tu declaración, quizá te interese plantearte estas preguntas importantes.
N.º 1. ¿Has realizado todas las aportaciones permitidas a tu plan de jubilación?
Lo único peor que pagar impuestos es pagar más impuestos de los que deberías. Antes de pulsar «enviar» y dar por cerrado otro año, pregúntate si has realizado todas las aportaciones posibles a tu plan de jubilación.
Si tienes una cuenta IRA, es posible que puedas aportar dinero adicional hasta la fecha límite para presentar la declaración de la renta. Esa aportación adicional podría incluso reducir tu deuda tributaria, lo que aumentaría el importe de tu devolución o reduciría el importe del cheque que tienes que extender.
N.º 2. ¿Cumples los requisitos para tener una cuenta de ahorro para gastos médicos?
Aportar a una cuenta IRA u otra cuenta de plan de jubilación puede reducir tus impuestos, pero no es la única opción disponible. Si tienes un plan de salud con franquicia elevada (HDHP) como seguro médico, es posible que puedas optar a una cuenta de ahorro para la salud (HSA), y realizar una aportación podría reducir considerablemente tu factura fiscal.
Si cumples los requisitos para tener una cuenta de ahorro para la salud, realizar tu aportación ahora podría reducir tu carga fiscal actual y, al mismo tiempo, proporcionarte fondos para cubrir gastos como copagos, franquicias y similares. A diferencia de una cuenta de gastos flexible, el dinero de la HSA no caduca, por lo que puedes transferirlo de un año a otro.
N.º 3. ¿Son correctos tus datos bancarios?
Si te corresponde una devolución, no querrás que se produzcan retrasos en la tramitación de tu declaración ni en el abono del importe. Y si tienes que pagar algo al Estado, no querrás esperar a que el IRS te llame. Tanto si el dinero entra como si sale de tu cuenta, querrás asegurarte de que todo esté correcto.
Quizá te sorprenda la cantidad de devoluciones que se envían a una cuenta equivocada debido a datos bancarios incorrectos. No querrás que este simple error retrase tu devolución. Antes de pulsar «enviar», vuelve a revisar tus datos bancarios; esta vez, con tu chequera bien a la vista. Nunca está de más comprobar dos veces los números; al fin y al cabo, es tu dinero lo que está en juego.
N.º 4. ¿Has trabajado en más de un estado?
Con el auge de la economía gig y el deseo de contar con múltiples fuentes de ingresos, cada vez son más las personas que trabajan en más de un estado. Aunque el comercio interestatal puede resultar lucrativo, también puede suponer una carga, y tu declaración de la renta podría ser más complicada de lo habitual.
Si has trabajado en más de un estado durante el último año, te conviene revisar dos veces, y quizá incluso tres, tu declaración de impuestos, tanto la federal como la estatal. La declaración estatal, en particular, podría resultar complicada, por lo que quizá te interese que un profesional revise tu trabajo antes de enviarla.
N.º 5. ¿Tienes algún ingreso no declarado?
No declarar todos tus ingresos es una de las formas más seguras de que te hagan una inspección fiscal, y seguro que no quieres que eso ocurra. Antes de presentar tu declaración de la renta por internet, asegúrate de que has declarado todos tus ingresos.
Si solo tienes un trabajo convencional, no deberías tener que preocuparte demasiado: tu empresa se encarga de retener los impuestos y de entregarte el formulario W2 antes de que comience la temporada de declaración de la renta. El problema surge cuando realizas varios trabajos extra: no todas las personas y organizaciones para las que trabajas te entregarán formularios en los que figure cuánto has ganado.
Es importante que anotes con cuidado todos tus ingresos, incluido el dinero que ganes con esos trabajos extra, como autónomo y similares. Asegúrate también de anotar todos tus gastos: podrás deducirlos de los ingresos que hayas obtenido a la hora de presentar la declaración de la renta.
A la hora de presentar la declaración de la renta, lo que quieres es acabar de una vez, pero no te precipites. Antes de dar por cumplidas tus obligaciones con el IRS, debes asegurarte de que todo está en regla. Si no lo haces, podrías llegar a arrepentirte.
Plantearte las cinco preguntas anteriores te ayudará a estar un poco más tranquilo a la hora de presentar la declaración de la renta. Una vez que hayas respondido a esas preguntas y hayas revisado bien tu trabajo, podrás estar tranquilo mientras esperas a que llegue tu devolución de impuestos.

