Todo el mundo ha tomado al menos una decisión financiera de la que se arrepiente. Ya sea comprar una vivienda demasiado cara, acumular demasiadas deudas o cualquier otra cosa. La buena noticia es que siempre se puede remontar. A continuación te presentamos los mayores remordimientos financieros en Estados Unidos y cómo solucionarlos.

No ahorrar más para imprevistos

Lo que más lamentan la mayoría de los estadounidenses es no haber ahorrado lo suficiente para las emergencias. Una encuesta reciente de Bankrate reveló que el 51 % de los estadounidenses tenía ahorrado en un fondo de emergencia menos de lo necesario para cubrir tres meses de gastos. El 25 % de esas personas no tenía nada ahorrado en absoluto. Aunque creas que no puedes permitirte ahorrar mucho, al menos tienes que empezar. No digas que lo harás cuando ganes más dinero, porque lo más probable es que, cuando ganes más, simplemente empieces a gastar más. Empieza a ahorrar 10 dólares ahora mismo de cada nómina y, luego, aumenta la cantidad cuando tengas más margen en tu presupuesto. Configurar transferencias automáticas con tu banco puede hacer que ahorrar sea muy sencillo.

No ahorrar más para la jubilación

Hay quien quiere trabajar para siempre porque le encanta su trabajo, y otros lo hacen porque no tienen otra opción. El 19 % de los estadounidenses se arrepiente de no haber ahorrado más para la jubilación. Aunque seas joven y creas que tienes todo el tiempo del mundo, hazte un favor y empieza ya. Podrás ahorrar más dinero y aprovechar las ventajas del interés compuesto. Intenta ahorrar entre el 10 % y el 15 % de tus ingresos anuales antes de impuestos. Si tu empresa ofrece una aportación paralela, asegúrate de aportar lo suficiente para recibirla en su totalidad. Es dinero gratis y no querrás perderte esta oportunidad. Para 2021, el límite de aportación es de 19 500 dólares para un plan 401k y de 6 000 dólares para una cuenta IRA. Dependiendo de tu edad, es posible que puedas realizar aportaciones de recuperación a tus cuentas de jubilación. Las personas de 50 años o más pueden aportar anualmente 6 500 dólares adicionales a un plan 401k y 1 000 dólares a una cuenta IRA.

Ahogándome en deudas de tarjeta de crédito

Salir de las deudas de la tarjeta de crédito no es fácil, y por eso mucha gente se arrepiente de haberse metido en esa situación para empezar. Es difícil saldar la deuda cuando los intereses se acumulan tan rápido. Además, hay quien simplemente no deja de comprar. La buena noticia es que, si estás dispuesto a cambiar, hay cosas que puedes hacer para romper ese círculo vicioso. En primer lugar, debes dejar de usar la tarjeta de crédito hasta que te hayas liberado de la deuda y aprender a utilizarla de forma responsable. En segundo lugar, busca un plan de pago de deudas que te parezca factible y ponlo en práctica. El método de la «bola de nieve» es muy popular entre quienes están en el camino hacia la libertad financiera. A continuación te explicamos cómo empezar: coge una hoja de papel y haz una lista de tus deudas, ordenadas de menor a mayor saldo. Realiza el pago mínimo de todas tus deudas y, a continuación, céntrate en pagar la que tenga el saldo más bajo. Una vez que la hayas saldado, pasa a la segunda con menor saldo y repite el proceso.

Demasiada deuda por préstamos estudiantiles

Acumular demasiada deuda por préstamos estudiantiles puede echar por tierra tus planes de futuro. Es posible que te veas obligado a seguir viviendo en casa más tiempo, a rechazar el trabajo de tus sueños porque no te paga lo suficiente o a posponer tener hijos. La regla general es no pedir prestado más de lo que esperas ganar durante tu primer año tras terminar la universidad. Si ya es demasiado tarde y quieres saldar tus préstamos más rápido, tienes que destinar más dinero a cada pago mensual. Cada vez que recibas dinero extra, ya sea de la devolución de impuestos, de tu cumpleaños o de una bonificación del trabajo, destínalo a tu deuda. Llama a tu entidad crediticia y asegúrate de que saben que deben aplicar el excedente a tu saldo pendiente, no a la cuota del mes siguiente.

No ahorran lo suficiente para la educación de sus hijos

Muchos padres sueñan con enviar a sus hijos a la universidad, pero no todo el mundo puede permitirse correr con los gastos. No te culpes si no has ahorrado lo suficiente para la educación de tu hijo; hay cosas que puedes hacer para que la universidad resulte más asequible. Mientras aún estén en el instituto, pueden cursar asignaturas de AP o del IB y obtener créditos universitarios. También pueden solicitar ayudas y becas. Hay oportunidades disponibles para los estudiantes universitarios, así que infórmate bien. Además, asegúrate de solicitar la FAFSA cada año, para que tu hijo pueda recibir ayuda económica.

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