La vida nunca transcurre sin ningún contratiempo. Aun así, hay momentos en los que a algunas personas les tocan más decepciones de las que les corresponderían. Cuando los problemas parecen acumularse, uno puede empezar a tener la sensación de que todo lo que toca sale mal.

Por supuesto, pasar por una mala racha no te convierte en un fracasado. Pero puede hacer que te sientas decaído. Y, si esa sensación de desánimo persiste durante un tiempo, puede resultar difícil salir de ella.

Cuando la gente se siente decaída, puede caer en un círculo vicioso de pensamientos negativos. El más mínimo problema puede adquirirse una importancia desmesurada. Puede que un día te despiertes y te des cuenta de que tu estado de ánimo ha mejorado. Pero, por si no consigues sacarte de ese bajón, aquí tienes diez consejos que te ayudarán a recuperarte.

Lo primero que hay que hacer cuando intentas animarte es analizar qué es lo que te está haciendo sentir mal. Clasifica las cosas que te preocupan en aquellas sobre las que puedes hacer algo y aquellas que no puedes cambiar.

 

1. Acepta lo que no puedes cambiar

Por muy difícil que te resulte, debes intentar aceptar aquellos aspectos de tu lista que no puedes cambiar. Acepta que no puedes dar marcha atrás al tiempo y comprende que hay cosas sobre las que no tienes control alguno. A continuación, deja a un lado aquellos aspectos que no puedes controlar y centra tus esfuerzos en solucionar lo que sí puedes.

 

2. Levántate, vístete y sal

Aunque quizá no te apetezca, salir de casa te animará. Asearte, vestirte y volver a salir al mundo exterior te ayudará a ordenar tus pensamientos y a ver las cosas con perspectiva.

El aire fresco, las imágenes y los sonidos de la gente que se mueve a tu alrededor pueden tener un efecto fantástico en tu estado de ánimo cuando te sientes decaído. Además, el ejercicio también te hará sentir mucho mejor. Si lo que necesitas es un rato de tranquila reflexión, un paseo por el parque te acercará a la naturaleza, lo que puede ser otro excelente remedio para levantar el ánimo.

 

3. Cuestiona los pensamientos negativos

Hay quien te dirá que apartes los pensamientos negativos de tu mente, pero eso no siempre es lo mejor que puedes hacer. Si reprimes los sentimientos negativos, seguirán ahí, atormentándote en el fondo de tu mente.

Cuando te ves envuelto en un bucle de pensamientos negativos, a menudo lo mejor es afrontar esos sentimientos. Si piensas que nunca volverás a encontrar el amor, por ejemplo, ¿se trata de un hecho o es simplemente un sentimiento provocado por tu mal estado de ánimo?

 

4. Confía en alguien en quien confíes

Hablar con alguien en quien confíes te ayudará a ordenar tus pensamientos y a poner tus sentimientos en perspectiva. Sin embargo, sería aconsejable no acudir a nadie esperando obtener soluciones inmediatas a todos tus problemas.

Hablar con alguien que se preocupa por ti puede ser de gran ayuda, aunque no le cuentes cómo te sientes. El simple hecho de pasar tiempo con un ser querido puede servirte para desconectar de tus sentimientos negativos y ayudarte a sentirte mejor contigo mismo.

 

5. Piensa en todo aquello por lo que debes estar agradecido

Cuando te sientes deprimido, puede parecer que todo en tu vida es horrible. Sin embargo, la verdad es que siempre hay cosas por las que podrías y deberías estar agradecido. Este tipo de consejo puede parecer un poco inútil cuando acabas de perder a un ser querido o has sufrido una grave desgracia en tu vida. Aun así, si buscas con suficiente ahínco, descubrirás que también hay cosas buenas en tu vida.

 

6. No seas demasiado duro contigo mismo

Una razón habitual por la que la gente se siente decaída es que es demasiado dura consigo misma. Todo el mundo comete errores y todo el mundo vive situaciones desagradables a lo largo de su vida. No puedes culparte por cosas que suceden y que escapan a tu control. Y, si has cometido errores, lo más sensato sería aprender a perdonarte a ti mismo. Nadie es perfecto. Así que sé tan amable contigo mismo como lo eres con los demás e intenta dejar de reprocharte el pasado.

 

7. Haz algo que te guste

No hacer nada es lo peor que puedes hacer cuando te sientes deprimido. Si te quedas sentado compadeciéndote de ti mismo, tus problemas se acumularán en tu mente y las cosas solo te parecerán peores. Aunque no te apetezca, haz alguna actividad que te haya gustado en el pasado. Una vez que empieces, es probable que descubras que vuelves a disfrutar con ello, y eso te ayudará a distraerte de lo que te preocupa.

 

8. Come bien y duerme lo suficiente

Es posible que no te apetezca comer cuando te sientes decaído, y el estrés y la ansiedad pueden hacer que pierdas el sueño. Sin embargo, es fundamental que, cuando no te sientas bien, intentes mantener tus horarios habituales de sueño y comas lo suficiente. Si no comes lo suficiente y no duermes bien, te sentirás cansado y eso hará que te sientas peor. Todo parece mejor con el estómago lleno y después de una buena noche de sueño.

 

9. No esperes un cambio de estado de ánimo inmediato

Si te sientes muy deprimido, puede que pase algún tiempo antes de que vuelvas a sentirte como antes. Por eso, no esperes despertarte una mañana sintiéndote lleno de alegría. Si has sufrido una pérdida o un revés importante, te llevará algún tiempo asimilar la situación.

Si te cortas un dedo, la herida tardará en curarse. Lo mismo ocurre con la mente cuando se sufre un suceso traumático. Por eso, aunque hay cosas que puedes hacer para animarte, no esperes que el sentimiento de dolor o decepción desaparezca de la noche a la mañana.

 

10. Pide ayuda si la necesitas

Si tu bajón anímico persiste durante mucho tiempo, no tengas miedo de pedir ayuda. Y, si sientes que podrías hacerte daño, busca ayuda de inmediato. Con suerte, lo que estás pasando no es más que un breve periodo de tristeza o de baja autoestima. Aun así, no tienes por qué pasar por ello solo.

 

Conclusión

Los consejos anteriores te ayudarán a superar un periodo de desánimo. Sin embargo, si en algún momento sientes que no puedes sobrellevarlo, deberías acudir al médico. Si sufres depresión, tu médico de familia podrá ayudarte o derivarte a alguien que pueda hacerlo. Y recuerda: admitir que necesitas ayuda no es una debilidad.

 

 

Presenta tu declaración de la renta de forma rápida y sencilla en 30 minutos o menos.