La transferencia bancaria es la forma más rápida y segura de recibir tu devolución de impuestos. Cuando un contribuyente combina la presentación electrónica con la transferencia bancaria, es probable que el IRS te abone la devolución en tan solo 10 días.

Estas son cuatro razones por las que más de 92 millones de contribuyentes optaron por la domiciliación bancaria en 2019:

  1. Seguridad: Cada año, Correos de EE. UU. devuelve al IRS miles de cheques en papel por no poder entregarlos. El ingreso directo elimina la posibilidad de que tu cheque de devolución se pierda, te lo roben o se devuelva al IRS por no poder entregarse.
  1. Comodidad: El dinero se ingresa directamente en tu cuenta bancaria. No tendrás que desplazarte expresamente al banco para ingresar el dinero tú mismo.
  1. Facilidad: cuando rellenes tu declaración, solo tienes que seguir las instrucciones que figuran en el formulario o en el programa informático de declaración de impuestos. Asegúrate de introducir correctamente los números de cuenta bancaria y de ruta bancaria.
  1. Opciones: Puedes ingresar tu devolución en varias cuentas. Con la opción de devolución fraccionada, los contribuyentes pueden repartir su devolución entre un máximo de tres cuentas corrientes o de ahorro y hasta tres entidades financieras estadounidenses diferentes. Utiliza el formulario 8888 del IRS, «Asignación de la devolución (incluida la compra de bonos de ahorro)», para repartir tu devolución. Una advertencia: algunas entidades financieras no permiten que una devolución conjunta se ingrese en una cuenta individual. Consulte con su banco u otra entidad financiera para asegurarse de que se aceptará su ingreso directo. Además, el formulario 8888 NO debe utilizarse para destinar parte de su devolución al pago de su asesor fiscal.

Fuente: www.irs.gov