Con la propagación del coronavirus por todo el país, ahora resulta mucho más complicado realizar una tarea tan sencilla como ir a comprar al supermercado. Las colas son más largas, las estanterías están menos surtidas y todo el mundo tiene miedo de enfermarse. A continuación te explicamos cómo puedes hacer la compra de forma segura durante la pandemia del coronavirus.
Ve a comprar solo cuando sea necesario y lleva una lista contigo
Antes de que se desatara la pandemia, algunas personas tenían la costumbre de ir al supermercado casi todos los días. Ya no es seguro hacerlo. En estos momentos, solo debes ir a comprar cuando sea absolutamente necesario. Antes de salir de casa, haz una lista de todo lo que piensas comprar para reducir al mínimo el tiempo que pasas en la tienda y asegurarte de que no se te olvida nada importante. Si te lo puedes permitir, compra comida suficiente para las próximas dos semanas, así podrás quedarte en casa, donde estás a salvo.
Sé uno de los primeros en llegar a la tienda
Las tiendas suelen estar más concurridas a mediodía, así que evita ir a esa hora. El objetivo es ser uno de los primeros clientes en entrar nada más abrir. Muchas tiendas ofrecen ahora horarios especiales para personas mayores y personas con el sistema inmunitario debilitado. Si cumples estos requisitos, asegúrate de ir de compras esos días.
Mantén la distancia con los demás clientes
El CDC recomienda mantener una distancia mínima de 6 pies con respecto a otras personas. Por lo tanto, mantén la distancia cuando estés haciendo cola. Algunas tiendas han colocado marcas en el suelo para garantizar que los clientes no se amontonen unos encima de otros. Muchas tiendas también han limitado el número de clientes que pueden entrar al mismo tiempo.
Pide que te traigan la compra a casa
Llena tu nevera y tu despensa sin tener que recorrer tú mismo los pasillos del supermercado. Con los servicios de entrega a domicilio de comestibles, puedes recibir todo lo que necesitas directamente en tu puerta. Solo tienes que llenar tu carrito digital y programar cuándo quieres que te entreguen los productos. Ten en cuenta que la espera será más larga de lo habitual debido a la gran demanda. Recuerda que habrá gastos de envío y un importe mínimo de pedido, que varía según el servicio.
Mantén las manos limpias
Para frenar la propagación de gérmenes, es recomendable limpiar el carrito o la cesta con toallitas desinfectantes antes de usarlos. A la hora de pagar la compra, utiliza una tarjeta sin contacto si es posible. Incluso antes del brote, ya se sabía que el dinero en efectivo suele transportar todo tipo de suciedad y gérmenes que pueden hacerte enfermar. Si tienes que utilizar tu tarjeta de crédito o débito de la forma tradicional, asegúrate de limpiarla con una toallita desinfectante después de usarla. Al salir de la tienda, lávate las manos con un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol. Una vez en casa, lávate inmediatamente las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos.
Nota: Los guantes no sustituyen a un buen lavado de manos.
Lleva puesta una mascarilla
Lo que hace que el coronavirus sea peligroso es que algunas personas infectadas no presentan síntomas. Por eso, pueden contagiar a muchas personas sin siquiera darse cuenta. Llevar una mascarilla puede protegerte a ti y a cualquier persona con la que te cruces. Puedes comprarla o fabricarla tú mismo. Hay muchos tutoriales en Internet que te enseñan a hacer una mascarilla con materiales que probablemente ya tengas a mano.
Quédate en casa si no te encuentras bien
No es momento de esforzarte al máximo ni de restar importancia a tus síntomas si no te encuentras bien. Arriesgarte pone en peligro a otras personas, así que quédate en casa. Si necesitas algo de la tienda, siempre puedes pedirle a un amigo o a un ser querido que te lo compre y te lo deje fuera de casa.
