El año 2020 fue un año difícil desde el punto de vista económico para muchas personas. Algunas perdieron su empleo, sufrieron recortes en su jornada laboral o se vieron obligadas a abandonar temporalmente el mercado laboral debido a problemas relacionados con el cuidado de los hijos. Ahora que la gente se está vacunando y los negocios están reabriendo, empezamos a ver la luz al final del túnel. Puede que lleve algún tiempo recuperarse por completo, pero hay medidas que puedes tomar para que tus finanzas vuelvan a la normalidad más rápidamente.
Evalúa tu situación financiera
Durante la pandemia, muchas personas se vieron obligadas a luchar por sobrevivir. Se cerraron negocios, pero las facturas seguían llegando. Con unos ingresos limitados, algunas personas se vieron obligadas a centrarse únicamente en sus necesidades básicas (alquiler, comida, servicios públicos y transporte), ya que no tenían suficiente dinero para pagar el resto de sus facturas. Ahora que las cosas están volviendo poco a poco a la normalidad, es el momento de evaluar tu situación financiera. Comprueba cuánto debes en tus tarjetas de crédito y otras facturas. A continuación, revisa tus cuentas bancarias para ver de cuánto dinero dispones. También es buena idea consultar tu informe crediticio. Tienes derecho a recibir una copia gratuita de cada una de las agencias de crédito una vez al año. Hacer todo esto te permitirá saber exactamente cuál es tu situación, para que puedas trazar una estrategia que te ayude a mejorar.
Elaborar un presupuesto actualizado
Es menos probable que malgastes dinero si planificas cómo se va a gastar cada dólar. Así que es hora de elaborar un presupuesto actualizado. Empieza por calcular tus ingresos mensuales y hacer una lista de tus gastos. Han cambiado muchas cosas en un año y es posible que las cosas a las que antes dabas prioridad ya no te importen tanto. Revisa con atención tus gastos y decide de qué puedes prescindir o qué te gustaría añadir a la lista. Quizá te hayas aficionado a hacer ejercicio en casa y ya no necesites la cuota del gimnasio. O tal vez quieras reservar dinero para manualidades y gastar menos en otra categoría. Haz lo que mejor te convenga. Si ves que gastas mucho más de lo que ganas, busca formas de reducir tus gastos o de ganar más dinero.
Lleva un control de tus gastos
Elaborar un presupuesto solo sirve de algo si realmente lo pones en práctica y te ciñes a él. Así que lleva un control de tus gastos durante el próximo mes para comprobar si el presupuesto que has elaborado es realista. La forma más fácil de hacerlo es utilizar una aplicación de gestión presupuestaria, pero siempre puedes recurrir a una hoja de cálculo de Excel si te resulta más cómodo. Debes anotar en la lista todo lo que gastes, aunque el artículo solo cueste un cuarto de dólar. Es importante que prestes atención a los resultados, ya que puede que descubras que estás gastando de más en algún ámbito inesperado o menos de lo previsto en otros. En cualquier caso, podrás hacer los ajustes necesarios.
Empieza a ahorrar ya
Si te has visto obligado a echar mano de tus ahorros o no tenías nada ahorrado para empezar, crear un fondo de reserva debe ser una prioridad. Las emergencias pueden surgir en cualquier momento y tienes que estar preparado económicamente. Lo ideal es ahorrar entre 3 y 6 meses de gastos de manutención, pero como ha sido un año difícil, puedes empezar poco a poco. Márcate como objetivo ahorrar 1.000 dólares y, a partir de ahí, ve aumentando poco a poco.
Ponte al día con tus facturas
Anteriormente en este artículo, te recomendamos que averiguaras cuánto debes en tus tarjetas de crédito y ahora es el momento de poner en práctica esa información. Elabora una lista de tus deudas ordenadas de menor a mayor saldo. Vas a utilizar el método de la bola de nieve para liquidarlas. El funcionamiento es el siguiente: destinarás la mayor parte de tu dinero a eliminar el saldo más pequeño, mientras realizas los pagos mínimos del resto. Una vez que hayas liquidado esa deuda, pasarás al segundo saldo más pequeño. Continúa con este ciclo hasta que te hayas liberado por completo de tus deudas.
