Ser amable significa ser educado, respetuoso y considerado con los demás. Un gesto de amabilidad puede ayudar a otra persona a sentirse mejor consigo misma y ¡quizá te devuelva ese gesto!
La amabilidad tampoco significa siempre hacer algo grande o grandioso. A veces consiste en tener pequeños gestos de atención, como escuchar con atención cuando alguien habla o regalar una sonrisa a alguien que está de bajón. ¡Las pequeñas cosas realmente suman con el tiempo! Veamos otras pequeñas cosas que puedes hacer para difundir la amabilidad.
Sonríe a un desconocido.
Es fácil dejarse llevar por el ajetreo de la vida cotidiana y olvidar que vivimos en un mundo junto a otras personas. Dedica un momento cada día a sonreír a un desconocido. ¿Y si no te devuelve la sonrisa? ¡No te preocupes por eso! Todo el mundo merece un poco de amabilidad en su vida, por muy diferente que pueda parecer de nosotros a primera vista. Una sonrisa, aunque no sea correspondida, transmite energía positiva a otra persona.
Deja una propina generosa.
Si alguien te ha atendido de maravilla en un restaurante, haz un esfuerzo adicional y déjale una propina generosa. Lo normal es dejar al menos un 20 %, pero si se han esforzado más de lo habitual, deja más. Así demuestras que valoras su servicio y les harás sentir muy bien. Un poco de dinero extra puede significar mucho para quienes se ganan la vida trabajando duro, así que no subestimes el impacto que un solo dólar más puede tener en el día de alguien.
Cede tu asiento en el autobús o en el tren
Puedes ceder tu asiento en el tren, el autobús o el metro a alguien que lo necesite más que tú. Una persona con discapacidad o una persona mayor te lo agradecerá mucho. También puedes mantener la puerta abierta para los demás, sobre todo si llevan algo en las manos o si está lloviendo. Es una forma muy sencilla de alegrarle un poco el día a alguien.
Llama en lugar de enviar un mensaje de texto.
¿Sabes qué es mejor que enviar un mensaje de texto? Llamar por teléfono. Si hay alguien a quien sueles enviar mensajes, no lo hagas y llámale en su lugar. Es más personal y se establece una conexión humana auténtica. Por teléfono se pueden decir muchas más cosas que por mensaje. La voz humana puede transmitir empatía, mientras que los mensajes de texto no logran hacerlo.
Dona sangre.
Cuando donas sangre, ayudas a salvar vidas. Tu donación podría ayudar a alguien que haya sufrido un accidente o a un niño con cáncer. Muchas personas necesitan una transfusión de sangre en algún momento de su vida; es algo esencial para seguir con vida y mantenerse sano si sufres un accidente o padeces determinados problemas de salud. Así que regala vida donando tu propia sangre. Solo te llevará una hora aproximadamente (y es indoloro), y es un pequeño gesto de bondad que puede marcar una gran diferencia para otra persona.
Dona la ropa que ya no te queda bien.
Dona la ropa que ya no te pones a Goodwill o a una organización benéfica local que acepte donaciones de ropa, como Dress for Success o el Ejército de Salvación. No te costará nada y hará que otra persona se sienta muy bien. ¡Incluso puedes convertirlo en un evento divertido con tus amigos reuniéndoos todos y organizando una fiesta de donación de ropa! Para otra persona, esa ropa será como nueva.
Prepara una comida para alguien especial.
Si tienes una relación sentimental, quizá salgas a cenar fuera de vez en cuando. Pero preparar una comida casera (y saludable) es una de las mejores formas de demostrarle a tu pareja que te preocupas por ella y por su bienestar. ¡Y no olvides que hay otros tipos de relaciones además de las sentimentales! También puedes fortalecer las amistades y los lazos familiares con gestos de amabilidad como este.
Hazle un favor a alguien, sin más.
Regala tu tiempo a alguien. Ofrécete a cuidar a los niños o al perro de un amigo, familiar o vecino que esté pasando por un mal momento. O ayuda a un desconocido. Si ves a alguien con dificultades para llevar la compra, ofrécete a ayudarle a llevar las bolsas hasta el coche o la puerta de su casa. Nunca se sabe qué dificultades puede estar atravesando, y este pequeño gesto de amabilidad podría marcar la diferencia en su día. Pequeños gestos de amabilidad como estos pueden marcar una gran diferencia en el día de alguien y hacer que esa persona se sienta más motivada a devolver el favor haciendo algo bueno por otra persona.
No te olvides de tus amigos de cuatro patas.
Hay muchísimos perros en los refugios que necesitan que alguien los visite y los saque a pasear. Están asustados y no saben muy bien por qué están allí. Ofrecerse como voluntario para sacarlos a pasear una vez a la semana o una vez al mes puede suponer una gran diferencia para estas maravillosas criaturas. Y si se te da bien la fotografía, ¿por qué no te ofreces a hacerles fotos y vídeos para ayudarles a que los adopten?
Conclusión
Ahora ya tienes una lista de pequeños gestos de amabilidad que puedes empezar a poner en práctica de inmediato. Dedica un rato cada día a llevar a cabo estos pequeños gestos. Marcará una gran diferencia en cómo te sientes contigo mismo y con el mundo que te rodea; además, ¡también puede aportar alegría a la vida de otras personas!

