Nadie es perfecto. A veces cometemos errores en lo que respecta a nuestras finanzas. Quizá lleves años sin consultar tu puntuación crediticia o, de vez en cuando, pagues las facturas con retraso. No estamos diciendo que ninguna de estas situaciones sea aceptable, pero a veces ocurre. Lo más importante es que no vuelvas a cometer los mismos errores. A continuación te explicamos cómo empezar de cero y poner tus finanzas en orden.

Ahorra todo lo que puedas

Una vez que llegas a la edad adulta, eres responsable de cuidar de ti mismo. Por eso, tienes que encontrar formas de ganar y ahorrar dinero. Y haz hincapié en la palabra «ahorrar». Siempre habrá algún artículo que quieras comprar o algún sitio al que quieras ir, pero ahorrar tiene que ser la prioridad por encima de todo. No podemos insistir lo suficiente en lo importante que es pagarte primero a ti mismo. Tienes que hacerte muy amigo de la función de ahorro automático de tu banco. Al automatizar el proceso, empezarás a ahorrar dinero de forma regular en lugar de poner excusas. Te guste o no, ese dinero se transferirá los días que hayas especificado (a menos que lo canceles, claro está).

Controla tus gastos

¿Te imaginas qué pasa cuando gastas más dinero del que ganas? Obviamente, acabas endeudándote. Por eso, todo el mundo debe elaborar un plan financiero y ceñirse a él. Al contrario de lo que se suele creer, puedes seguir saliendo y haciendo lo que te gusta incluso con un presupuesto limitado. Solo tienes que encontrar la manera de que todo encaje. La regla del 50-20-30 logra un buen equilibrio entre lo necesario y lo superfluo. El desglose es el siguiente:

  • El 50 % de tus ingresos se destinará a gastos básicos (comida, vivienda, servicios públicos y transporte)
  • El 20 % de tu salario se destina a ahorros (objetivos a corto y largo plazo, incluido el pago de deudas)
  • El 30 % de tu dinero lo dedicas a cosas divertidas (visitas a la peluquería, la factura del móvil, ocio, etc.)

Para asegurarte de no gastar más de lo que te puedes permitir, utiliza un cuaderno o una aplicación de gestión presupuestaria para llevar un control de tus gastos.

Paga tus facturas a tiempo

Casi dos de cada cinco mujeres de la generación millennial no pagan sus facturas a tiempo. Si no tienes muy buena memoria, configura recordatorios para el pago de facturas, de modo que ya no se te olviden las cosas importantes. De lo contrario, corres el riesgo de acumular recargos por demora y sanciones.

Acabar con las deudas

El 61 % de los estadounidenses ha tenido que hacer frente a deudas de tarjeta de crédito en los últimos 12 meses. Cuando intentas salir de números rojos, limitarte a pagar unos pocos dólares de la factura no es suficiente. Realmente necesitas trazar un plan y darlo todo. Para empezar, ni se te ocurra volver a usar la tarjeta. Estás en «tiempo de descanso» hasta que tengas la situación bajo control. Limítate a usar solo efectivo. A continuación, recorta tu presupuesto a lo estrictamente necesario para disponer de más dinero con el que pagar tu deuda. Plantéate también buscar un segundo trabajo y destinar todos tus ingresos a saldar la deuda. Una vez que sepas de dónde va a venir el dinero, empieza a pagar primero la tarjeta con el tipo de interés más alto.

Mantén bajos tus gastos de vivienda

Hay quien da a entender que eres un fracasado si sigues viviendo con tus padres más allá de cierta edad. Pero no lo eres. No te comprometas a más de lo que puedes asumir solo porque es lo que hacen tus amigos. Si de verdad necesitas tu propio piso, no gastes más de un tercio de tus ingresos en vivienda. Dependiendo de dónde vivas, puede que tus únicas opciones sean alquilar un estudio o compartir piso con alguien. Esta última opción te ofrece menos privacidad, pero seguirás teniendo más libertad que si te quedaras con tus padres.

Descubre cómo funciona el crédito

Tener un buen historial crediticio te permite conseguir un préstamo con el mejor tipo de interés. Cuanto más bajo sea el tipo de interés, menos te costará el préstamo a largo plazo. Por desgracia, uno de cada tres millennials ni siquiera sabe cómo se calculan las puntuaciones crediticias. Así que vamos a aclarar un poco la situación. Tu puntuación crediticia viene determinada por cinco factores, que son:

  • 35 % – Historial de pagos
  • 30 % – Importes pendientes de pago
  • 15 % – Antigüedad del historial crediticio
  • 10 % – Composición de la cartera de crédito
  • 10 % – Nuevo crédito

Los acreedores utilizan esta información para evaluar tu nivel de riesgo. Quieren asegurarse de que cada céntimo que pidas prestado te lo devolverás. Piénsalo: todos conocemos a alguien a quien nunca le prestaríamos dinero. A pesar de sus promesas de devolvértelo, sabes que, una vez que el dinero salga de tus manos, lo perderás para siempre. Eso es precisamente lo que los acreedores intentan evitar. Paga siempre tus facturas a tiempo y en su totalidad para asegurarte de que tu puntuación crediticia no se vea afectada. También debes revisar tu informe crediticio una vez al año para detectar errores antes de que causen demasiado daño.

Aprovecha al máximo la aportación paralela de tu plan 401(k)

Si trabajas para una empresa que te ofrece igualar tus aportaciones al plan 401(k), más te vale aprovecharlo mientras puedas. Es dinero gratis. Aporta todo lo que haga falta para recibir la aportación equivalente completa de la empresa. Te encontrarás con varias opciones de aportación equivalente. Algunas empresas igualan un porcentaje de tus aportaciones hasta un límite determinado. Por ejemplo, igualarán el 50 % de tus aportaciones hasta un máximo del 6 % de tu salario. Por su parte, otros igualan dólar por dólar hasta que alcances un límite específico. Sea como sea, asegúrate de aportar lo suficiente a tu plan 401(k) para no dejar dinero sobre la mesa. Insisto, es dinero gratis.

Deja de compararte con los demás

Mucho de lo que ves en las redes sociales es una fachada. ¿Esa chica con una piel impecable y radiante? Probablemente no sea más que Facetune. ¿Ese chico tan guay que ha estado en seis países en los últimos tres meses? Puede que sea un estafador. La verdad es que no conoces su situación real y es muy probable que nunca la conozcas. No te vuelvas loco ni te endeudes intentando ganarte la aprobación de los demás. Unos cuantos «me gusta» y «seguidores» no merecen que sacrifiques tu futuro financiero.

Familiarízate con estas reglas generales de finanzas

  • Regla del 20/4/10: paga un 20 % del precio del coche como entrada y financia el resto durante un máximo de cuatro años. Asegúrate de que los gastos asociados (cuota mensual, gasolina y mantenimiento) no superen el 10 % de tus ingresos.
  • La regla de los 10 años: conserva tu coche durante al menos 10 años para sacarle todo el partido posible.
  • Jubilación: ahorra al menos el 15 % de tus ingresos antes de impuestos, incluida la aportación complementaria de la empresa.
  • Préstamos para estudios: no pidas prestado más de lo que esperas ganar durante tu primer año tras la graduación.
  • Acciones frente a bonos: tu edad es el porcentaje de tu cartera que debes invertir en bonos. El resto se destina a acciones.
  • Fondo de emergencia: ahorra el equivalente a, como mínimo, seis meses de gastos de manutención.
  • Hipoteca: no destines a la compra de una vivienda una cantidad superior a 2,5 años de tus ingresos brutos.
  • Seguro de vida: la suma asegurada debe ser, como mínimo, 10 veces tu salario anual.

¿Estás listo para presentar tu declaración de la renta por Internet?