La información que figura en este artículo está actualizada para el ejercicio fiscal 2024 (declaraciones presentadas en 2025).
¿Cuentas con recibir una devolución de impuestos este año? Aunque muchos contribuyentes obtienen una devolución, no está garantizada. Aunque te hayan retenido impuestos de tu nómina durante todo el año, sigue existiendo la posibilidad de que hayas pagado de menos. Los cambios importantes en tus finanzas personales también pueden afectar a tus impuestos. Si has pasado por alguna de las siguientes situaciones en 2024, es posible que tengas que pagar al IRS en abril. Así que empieza a ahorrar ya. A medida que se acerca la temporada de la declaración de la renta, es importante comprender los factores que podrían dar lugar a una deuda tributaria para evitar sorpresas.
1. Prestaciones por desempleo
¿Has perdido tu trabajo? ¿Te han despedido? Sí, cobrar la prestación por desempleo puede ayudarte a mantener un techo sobre tu cabeza, pero mucha gente no se da cuenta de que no es dinero gratis. La prestación por desempleo está sujeta a impuestos. Dependiendo de dónde vivas, tendrás que pagar impuestos estatales además de los federales. Lo mejor que puedes hacer es solicitar que te retengan los impuestos por adelantado rellenando el formulario W-4V. Otra opción es apartar una parte de cada cheque para que, al menos, dispongas de los fondos necesarios cuando tengas que presentar la declaración. También puedes realizar pagos a cuenta a lo largo del año para cubrir tus obligaciones fiscales y evitar sanciones. Recuerda que puedes preparar tu declaración de la renta y presentar una declaración federal sencilla y GRATUITA con ezTaxReturn. Comprueba si cumples los requisitos.
2. Retiradas anticipadas de cuentas de jubilación
Tu cuenta de jubilación está pensada precisamente para eso: ¡tu jubilación! Si realizas una retirada de una cuenta IRA tradicional y utilizas tus fondos de jubilación antes de tiempo (antes de cumplir los 59 años y medio), tendrás que pagar impuestos sobre los fondos retirados. Además, deberás abonar al IRS una penalización del 10 % por retirada anticipada. Si tienes más de 59 años y medio, no incurrirás en ninguna penalización. También existen otras excepciones a la norma de la penalización del 10 % si recurres a tus ahorros de jubilación antes de tiempo. Por ejemplo, algunos planes IRA permiten retiradas para gastos de educación superior que cumplan los requisitos. ¿Vas a comprar una vivienda? Los compradores de primera vivienda tampoco pueden ser penalizados hasta un máximo de 10 000 dólares. Si no puedes pagar los impuestos adeudados por tu retirada anticipada, plantéate explorar los planes de pago del IRS para gestionar tu deuda tributaria de forma eficaz.
3. Conseguir un aumento de sueldo o un trabajo mejor remunerado
¡Enhorabuena por tu nuevo sueldo! Pero recuerda que, cuando aumentan tus ingresos, también aumentan tus impuestos. Cada vez que se produzca un cambio en tu situación financiera, es recomendable utilizar una calculadora de retenciones para asegurarte de que estás pagando la cantidad adecuada de impuestos en función de tus ingresos brutos ajustados. Si se retiene muy poco, acabarás debiendo impuestos. Pero si pagas de más, te devolverán el dinero en forma de devolución de impuestos. Ajustar tus retenciones es fácil: solo tienes que rellenar y entregar un nuevo formulario W-4 a tu empresa.
4. Ya no se cumple los requisitos para determinados créditos y deducciones
Aprovecha las desgravaciones fiscales mientras puedas, porque no hay garantía de que puedas optar a las mismas en el futuro. A medida que cambia tu vida, también lo hará tu situación fiscal. Por ejemplo, vender inversiones como acciones o criptomonedas puede generar plusvalías, lo que podría aumentar tu obligación tributaria. Por otra parte, muchos padres se benefician del crédito fiscal por hijos. Puede alcanzar hasta 2.000 dólares por hijo, pero tu hijo a cargo debe tener 16 años o menos para poder optar a él. Una vez que cumplan 17 años, ya no podrás utilizarlos para solicitar el crédito. Sin esos dos mil dólares extra de ahorro, podrías acabar teniendo que pagar impuestos. Pero no te preocupes, ¡hay otras desgravaciones fiscales que te permiten ahorrar dinero y que puedes encontrar y solicitar! ¿Listo para presentar la declaración? Empieza ahora.
5. Retención insuficiente
Una retención insuficiente es una de las razones más habituales por las que las personas acaban teniendo que pagar impuestos. Si no se te retiene suficiente impuesto federal sobre la renta de tu nómina, es posible que tengas que pagar una cuota tributaria cuando presentes tu declaración de la renta federal. Esta situación suele darse si tienes varios trabajos, trabajas por cuenta propia o tienes otras fuentes de ingresos que no están sujetas a retención.
Para evitar tener que pagar dinero debido a una retención insuficiente, puedes ajustar tu retención presentando un nuevo formulario W-4 a tu empresa. Además, realizar pagos estimados de impuestos a lo largo del año puede ayudarte a cubrir cualquier déficit. Revisar periódicamente tu retención te garantiza que no estás pagando menos de lo debido en tus impuestos federales y te ayuda a mantenerte al día con tus pagos fiscales.
6. Errores u omisiones en tu declaración de la renta
Los errores u omisiones en tu declaración de la renta también pueden dar lugar a una deuda tributaria. Olvidarte de declarar ingresos, solicitar deducciones o créditos a los que no tienes derecho, o cometer simples errores de cálculo puede acarrearte una deuda tributaria. Para evitarlo, es fundamental que revises minuciosamente tu declaración de la renta antes de presentarla.
Si ya has presentado tu declaración de la renta y te das cuenta de que has cometido un error, puedes presentar una declaración rectificativa para corregirlo. El uso de un programa informático de preparación de declaraciones de la renta también puede garantizar que tu declaración sea precisa y esté completa, lo que te ayudará a evitar tener que pagar dinero al IRS.
Cómo gestionar tu obligación tributaria
Gestionar tu obligación tributaria es fundamental para evitar tener deudas fiscales. A continuación te ofrecemos algunas estrategias que te ayudarán a estar al día con tus obligaciones fiscales:
Ajusta tus retenciones
Ajustar la retención fiscal es una forma sencilla de gestionar tu obligación tributaria. Si no se te retienen suficientes impuestos de tu nómina, puedes presentar un nuevo formulario W-4 a tu empresa. La herramienta «Tax Withholding Estimator» (Calculadora de retenciones fiscales) del IRS puede ayudarte a determinar la cantidad correcta que se debe retener, lo que te garantiza el cumplimiento de tus obligaciones fiscales federales.
Realizar pagos a cuenta de impuestos
Realizar pagos a cuenta de impuestos es otra estrategia eficaz para gestionar tu obligación tributaria. Si trabajas por cuenta propia o tienes otras fuentes de ingresos que no están sujetas a retención en origen, deberás realizar pagos a cuenta de impuestos a lo largo del año. Utiliza el formulario 1040-ES para efectuar estos pagos, cuyo vencimiento es trimestral.
Si ajustas tus retenciones y realizas pagos a cuenta de impuestos, podrás evitar tener que pagar impuestos y reducir tu obligación tributaria. Revisar periódicamente tu situación fiscal te garantiza que cumples con tus obligaciones fiscales federales y te ayuda a mantenerte al día con tus pagos de impuestos.
No dejes que las sorpresas fiscales te pillen desprevenido. Presenta tu declaración de la renta hoy mismo con ezTaxReturn para disfrutar de un proceso sencillo y sin estrés, ¡y asegúrate de estar al día para evitar tener que pagar al IRS!
Los artículos y contenidos publicados en este blog se ofrecen únicamente con fines informativos. La información presentada no pretende ser, ni debe interpretarse como, asesoramiento jurídico, financiero o profesional. Se recomienda a los lectores que soliciten el asesoramiento profesional adecuado y que realicen su propio análisis antes de tomar cualquier decisión basada en la información facilitada.

