Nadie tiene unos hábitos de gasto perfectos. Por mucho que nos guste pensar que tenemos nuestras finanzas bajo control, incluso la persona más prudente con el presupuesto se gasta a veces más de la cuenta. A continuación te indicamos algunas formas en las que puedes estar malgastando dinero y cómo evitarlo.
Olvidarse de cancelar una prueba gratuita
Las pruebas gratuitas son una forma estupenda de probar un producto o servicio antes de pagar por él. El problema es que la mayoría de la gente se olvida de cancelarlas antes de que termine el periodo de prueba y acaba teniendo que pagar. Cada vez que te registres para una prueba gratuita, pon un recordatorio en tu móvil para cancelar la suscripción unos días antes de que venza el plazo. Si actualmente estás pagando por alguna suscripción o servicio que no utilizas, cancélalos inmediatamente.
Pagar por la comodidad
Poder pedir lo que quieras y que te lo traigan a casa te facilita mucho la vida. Pero la comodidad tiene su precio. Cuando pides comida a través de tu aplicación de reparto favorita, los precios suelen ser más altos que en el propio local. Además, tendrás que pagar una comisión por el servicio, la tarifa del repartidor, un recargo por pedido pequeño si no alcanzas el importe mínimo, los impuestos y, no te olvides, la propina. Antes de que te des cuenta, estarás pagando mucho más de lo que habías previsto. Una forma sencilla de dejar de malgastar dinero es pedir directamente al restaurante y recoger el pedido tú mismo.
Elegir productos de marca en lugar de productos genéricos
Hay gente que es fiel a determinadas marcas porque es lo que ha utilizado desde pequeño. Cambiar a versiones genéricas de ciertos productos puede permitirte obtener la misma calidad a un precio más barato. La clave está en saber qué merece la pena comprar y qué es mejor evitar. Ahorra dinero comprando productos de limpieza, medicamentos, ingredientes para repostería, condimentos, cereales, leche, bolsas de basura y productos de papel de marca blanca. Evita alimentos como la mantequilla de cacahuete, el café, los helados y el queso, ya que suelen contener más aditivos o no saben tan bien.
Comprar artículos en rebajas que no necesitas
El hecho de que tu tienda favorita anuncie una oferta de «dos por uno» no significa que tengas que comprar nada. Una oferta solo es una buena oportunidad si se trata de un artículo que realmente necesitas y que piensas usar. De lo contrario, estás malgastando dinero. La próxima vez que sientas la tentación de darte un capricho, ve a tu armario y haz inventario de lo que tienes. Quizá te sorprenda la cantidad de cosas que tienes y que no te pones. Si es así, deshazte de lo que no necesites. Después, entra en tu correo electrónico y date de baja de todas las tiendas que te tientan a gastar el dinero que tanto te ha costado ganar.
Dejar que se eche a perder la buena comida
Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), una familia media de cuatro miembros desperdicia 1.500 dólares al año al tirar comida. Reducir el desperdicio de alimentos puede ahorrarte dinero y ayudar al medio ambiente. A continuación te ofrecemos algunas formas de aportar tu granito de arena:
- Elabora una lista de la compra basándote en las comidas que tienes pensado preparar durante la semana. Echa un vistazo a la nevera y a la despensa para ver qué tienes ya en casa.
- En la tienda, cíñete a tu lista de la compra.
- Comprueba la temperatura de tu nevera para mantener la calidad y la frescura de los alimentos. La temperatura de la nevera debe estar ajustada a 40 °F o menos. La temperatura del congelador debe ser de 0 °F.
- Congela los alimentos para evitar que se estropeen.
- Respeta la ración indicada en la etiqueta nutricional. Siempre puedes repetir cuando hayas terminado.

