Desde que comenzó la pandemia del coronavirus, más de 26 millones de trabajadores estadounidenses se han quedado repentinamente sin empleo. No todo el mundo tiene suficientes ahorros para salir adelante en estos tiempos de incertidumbre. Por ello, es posible que te veas obligado a recurrir a las tarjetas de crédito para mantenerte a flote. A continuación te ofrecemos algunos consejos para utilizar tu tarjeta de crédito en caso de emergencia financiera.

Cubre tus necesidades

Cuando el dinero escasea, lo mejor es asegurarse de cubrir las necesidades básicas. Las facturas de mayor prioridad son el alquiler o la hipoteca, los servicios públicos, la compra y las primas de los seguros. Hasta que termine la pandemia, es importante tener en casa una reserva de galones de agua, alimentos no perecederos para al menos tres días, medicamentos y productos de higiene. Hazte con lo que necesites para poder quedarte en casa, donde estás a salvo.

Paga siempre a tiempo el importe mínimo de tus cuotas.

Normalmente, no conviene arrastrar un saldo de un mes a otro, ya que se acumularán intereses y la deuda se prolongará. Pero cuando te encuentras en un apuro, nada de eso importa. Por ahora, céntrate simplemente en realizar los pagos mínimos a tiempo. Dado que el 35 % de tu puntuación FICO se basa en el historial de pagos, esto te ayudará a evitar recargos por demora y a mantener tu cuenta al día.

No pasa nada por cobrar un poco más de lo habitual

El 30 % de tu puntuación FICO se basa en la cantidad que debes. Utilizar un porcentaje elevado de tu crédito disponible puede hacer que las entidades crediticias consideren que estás sobreendeudado. En circunstancias normales, es recomendable gastar menos del 30 % de tu límite de crédito. Sin embargo, si gastar un poco más te ayuda a pagar las facturas o a poner comida en la mesa, no lo dudes. Una vez que superes este bache, podrás volver a reducir tus gastos hasta el nivel habitual.

Ponte en contacto con la entidad emisora de tu tarjeta para solicitar ayuda económica

Dado que muchas empresas han cerrado temporalmente o han reducido la jornada laboral de sus empleados, las entidades emisoras de tarjetas de crédito han comenzado a ayudar a los consumidores que puedan estar pasando por dificultades. El tipo de ayuda que recibirás varía, pero algunas entidades han estado ajustando las fechas de vencimiento, eximiendo del pago de recargos por demora o de los requisitos de pago mínimo y aumentando los límites de crédito. Antes de que venza tu próximo pago, llama y averigua qué tipo de acuerdo puedes llegar a alcanzar.

Evita los adelantos en efectivo

Entendemos que necesitas dinero en efectivo y que lo quieres rápido, pero un anticipo en efectivo no es la mejor opción. A menudo, el tipo de interés de un anticipo en efectivo es más alto que el que se aplica a una compra. Y lo peor de todo es que empieza a acumularse de inmediato. Además, solicitar un anticipo en efectivo no es gratis. Por lo general, la comisión oscila entre el 2 % y el 5 % del importe prestado.

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