Una encuesta reciente ha revelado que el 63 % de los estadounidenses vive al día. Si estás harto de estar sin un céntimo, es hora de analizar por qué siempre andas corto de dinero y qué puedes hacer al respecto. Aunque ganar más dinero pueda parecer la solución obvia, no servirá de mucho si sigues teniendo los mismos malos hábitos financieros. A continuación te presentamos algunas razones habituales por las que siempre andas sin un céntimo.
Estás viviendo por encima de tus posibilidades
¿Qué pasa cuando gastas más dinero del que ganas? Así es, señoras y señores: acabas en números rojos. No dejes que el miedo a perderte algo te meta en un agujero del que no puedas salir. A pesar de lo que se ve en las redes sociales, el ciudadano de a pie no puede permitirse comer fuera todos los días ni viajar a la menor ocasión. O bien esa persona ha planificado con antelación y ha ahorrado, o bien se está arruinando intentando estar a la altura.
No tienes ahorros
El veinticinco por ciento de los estadounidenses no tiene ahorros para emergencias. Esta cifra es muy inferior al mínimo de tres meses de gastos que recomiendan muchos expertos. Ahorrar ahora reducirá al mínimo la cantidad que tendrás que pedir prestada cuando surja algún imprevisto, como un pinchazo o una avería en la calefacción. Lo mejor que puedes hacer es automatizar tus ahorros. Solo tienes que programar transferencias periódicas de tu cuenta corriente a tu cuenta de ahorros por un importe concreto. Puedes hacer que el dinero se transfiera semanalmente, quincenalmente o mensualmente, dependiendo de la frecuencia con la que cobres tu sueldo.
Tienes que ganar más dinero
Si ya has recortado tu presupuesto al mínimo y aún así no te llega, lo más probable es que simplemente no ganes suficiente dinero. Así que busca formas de aumentar tus ingresos. Puedes buscar un segundo trabajo o dedicarte a alguna actividad extra, como dar clases particulares, maquillar para eventos especiales, organizar fiestas o cortar el césped. En Internet hay un montón de ideas de actividades extra; busca algo que se ajuste a tus intereses y conviértelo en un pequeño negocio.
Ignoras la deuda de tu tarjeta de crédito
Según Bankrate, la deuda media de las tarjetas de crédito en Estados Unidos es de 5.221 dólares. Agitar una varita mágica no va a hacer que tu deuda desaparezca, ni tampoco ignorarla. Tu deuda seguirá acumulando recargos por demora e intereses hasta que hagas algo al respecto. Así que toma las riendas hoy mismo. Puedes salir de la deuda pagando más del mínimo, destinando cualquier ingreso extraordinario a su liquidación o siguiendo un plan de amortización como el método de la bola de nieve.
Compras cosas por impulso
Una encuesta de Slickdeals reveló que los estadounidenses gastan 314 dólares al mes en compras impulsivas. Eso supone 3.768 dólares al año en cosas que probablemente no necesitas. La próxima vez que te sientas tentado a comprar algo que no figuraba inicialmente en tu lista de la compra, hazle una foto al artículo y luego devuélvelo a la estantería. Date 24 horas y, si el artículo sigue rondándote la cabeza, puedes volver a por él. Aunque lo más probable es que no vuelvas a la tienda.

