Casi la mitad de los estadounidenses no pagan sus facturas a tiempo. El retraso en los pagos puede perjudicar su puntuación crediticia y hacer que tenga que pagar tipos de interés más altos. En lugar de poner excusas, debe buscar formas de mejorar, y tenemos algunos consejos que pueden ayudarle.
Organice sus facturas guardándolas todas en un mismo lugar.
Es más probable que pierdas cosas cuando no tienes un lugar concreto donde guardarlas. Por lo tanto, necesitas encontrar un lugar específico para guardar tus facturas. Compra un organizador de correo y cuélgalo cerca de la puerta de entrada de tu casa. Acostúmbrate a abrir y clasificar el correo todos los días. Te recomendamos crear una sección de «Entrada» y otra de «Salida», para saber qué facturas acaban de llegar y cuáles están listas para ser enviadas.
Haz una lista de tus facturas con las fechas de vencimiento.
Es difícil estar al día cuando tienes muchas cosas entre manos. Por eso, debes hacer una lista de tus facturas para que no se te olvide nada importante. Anota el nombre de la empresa, el importe total y la fecha de vencimiento. Asegúrate de revisar los extractos de tu cuenta bancaria y de tus tarjetas de crédito para comprobar que no se te haya olvidado pagar alguna factura. Por cierto, si tienes una suscripción a un servicio que apenas utilizas, es buena idea cancelarla ahora mismo.
Añade las fechas de vencimiento a un calendario y configura recordatorios.
Crear un calendario es un paso esencial para asegurarte de pagar tus facturas a tiempo. Así te resultará más fácil ver qué pagos son tu prioridad la próxima vez que recibas tu sueldo. Además, puede ser beneficioso crear un calendario de pagos que se adapte a tus necesidades. Supongamos que la mayoría de tus facturas vencen más o menos al mismo tiempo. Dependiendo de tu sueldo, o no vas a poder pagar algo o te va a sobrar muy poco dinero. Afortunadamente, puedes pedir ayuda solicitando que te cambien las fechas de vencimiento. Crear un calendario es práctico y fiable, ya que podrás elegir la fecha de pago que mejor se adapte a tus necesidades. Cuando lo tengas todo organizado, configura recordatorios en tu teléfono para estar al tanto de las próximas fechas de vencimiento.
Configure los pagos automáticos siempre que sea posible.
Si puedes pagar tus facturas de forma automática, es una buena idea hacerlo. Cada mes, el nuevo importe se deducirá automáticamente de tu cuenta corriente o se cargará a tu tarjeta de crédito. Así no tendrás que volver a extender un cheque; además, configurar los pagos automáticos no lleva mucho tiempo. Solo tienes que entrar en la página web de la empresa e introducir tus datos de pago. Muchas entidades financieras también permiten configurar los pagos automáticos a través de su página web. Si tienes una tarjeta de crédito con programa de recompensas, utilízala como método de pago principal para acumular puntos más rápidamente.
Pague la factura en cuanto reciba su extracto de cuenta.
Una de las excusas más comunes que esgrimen las personas para no pagar sus facturas a tiempo es que, sencillamente, se les ha olvidado. Una solución rápida es pagar la factura en cuanto la recibas. Da igual si lo haces por Internet y envías el pago o si te sientas a extender el cheque. Mételo en un sobre con sello y déjalo en el buzón la próxima vez que salgas de casa.

